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    10 de julio de 2026 · Actualizado el 17 de agosto de 2026

    Cómo calcular el food cost (fórmula + ejemplo)

    Resumen: food cost % = (coste de materia prima / precio de venta sin IVA) × 100. Aplícalo plato a plato para revisar tus escandallos, o de forma global (inventario inicial + compras − inventario final, entre ventas del periodo) para saber tu food cost real. La diferencia entre ambos es la desviación de consumo: la fuga de margen más habitual y menos vigilada. Parte es merma, pero no toda — y saber cuánta es de cada cosa es lo que permite arreglarla.

    Si llevas un local (o varios), el food cost es probablemente el número que más dinero te hace ganar o perder sin que lo veas. Es simple de definir y traicioneramente fácil de calcular mal. En este artículo te dejo la fórmula, un ejemplo trabajado con un plato concreto, y la diferencia entre lo que crees que te cuesta un plato y lo que de verdad te cuesta cuando metes las mermas y el inventario. Si todavía no tienes claro el concepto de fondo, empieza por qué es el food cost; si ya lo tienes y quieres saber en qué porcentaje deberías moverte, te interesa más food cost ideal.

    La definición, en una frase

    El food cost es lo que te cuesta la materia prima (los ingredientes) frente a lo que ingresas por venderla. Se expresa casi siempre en porcentaje, porque un porcentaje te sirve igual para un café que para un chuletón. No incluye el personal, ni el alquiler, ni la luz: solo la comida y la bebida que entran por la puerta del proveedor y salen en forma de plato.

    La fórmula del food cost

    La fórmula básica, plato a plato, es esta:

    Food cost % = (coste de materia prima del plato / precio de venta del plato) × 100

    El precio de venta aquí es sin IVA. Este es el primer sitio donde se cuela un error gordo, y volveremos a ello más abajo. Si tu plato se vende a 12 € en la carta, ese 12 € lleva IVA dentro; el número que va en la fórmula es la base imponible, no lo que paga el cliente.

    La misma fórmula se aplica a dos niveles distintos, y conviene no mezclarlos:

    • Food cost de un plato: coste de los ingredientes de ESE plato dividido entre su precio de venta. Te dice si la receta está bien diseñada.
    • Food cost global del local: total de compras de materia prima consumida en un periodo dividido entre el total de ventas de ese periodo. Te dice cómo va el local de verdad, mermas y errores incluidos.

    Un local puede tener todos los platos calculados al 30 % sobre el papel y un food cost global del 38 %. Esa diferencia es la que te interesa cazar, y la veremos en la sección del food cost teórico vs real.

    Un ejemplo trabajado (números ilustrativos)

    Vamos con un plato concreto. Imagina un solomillo con guarnición que vendes a 12 € (base, sin IVA). Haces el escandallo — sumas lo que cuesta cada ingrediente en la cantidad exacta que usas (si quieres el detalle de cómo se hace uno bien, con mermas y rendimientos, lo tienes en cómo hacer un escandallo):

    IngredienteCantidadCoste
    Solomillo de cerdo180 g2,15 €
    Patata para guarnición200 g0,30 €
    Salsa (nata, mostaza, fondo)porción0,55 €
    Aceite, sal, especiasporción0,20 €
    Guarnición verdeporción0,40 €
    Total materia prima3,60 €

    Aplicas la fórmula:

    Food cost % = (3,60 / 12) × 100 = 30 %

    Ese 30 % significa que de cada 12 € que facturas con este plato, 3,60 € se van en ingredientes. Los 8,40 € restantes son tu margen después de materia prima: lo que queda tras pagar los ingredientes y con lo que todavía tienes que cubrir personal, alquiler, suministros, comisiones y, al final, beneficio. Ese 70 % no es tu beneficio, y conviene no leerlo así ni un segundo. Pero sí es la palanca: bajar el food cost dos puntos sube ese margen dos puntos, y eso, multiplicado por miles de platos al mes y por varios locales, es dinero real.

    Como referencia orientativa, el análisis de costes de CaixaBank Lab y la elBullifoundation sitúa la materia prima en torno al 30 % de las ventas dentro del ejemplo de estructura económica que plantean (unos 28 % en comida y 34,5 % en bebida). Conviene tomarlo por lo que es: una referencia de gestión para orientarte, no la media estadística del sector español — la propia fuente advierte de que el porcentaje adecuado depende del modelo de negocio. Ese 30 % del ejemplo está en una zona razonable, pero el número que importa es el tuyo.

    Food cost teórico vs food cost real (y la merma que vive en medio)

    Aquí está la parte que casi nadie calcula y que explica por qué los números nunca cuadran.

    • Food cost teórico: el que sale del escandallo. Es lo que el plato debería costar si todo saliera perfecto: cantidades exactas, cero desperdicio, cero robo, cero errores de cocina. Es el 30 % del ejemplo.
    • Food cost real: el que sale de tu contabilidad. Se calcula con compras e inventario, no con recetas:

    Food cost real % = (inventario inicial + compras − inventario final) / ventas × 100

    Esa fórmula te dice cuánta materia prima desapareció del almacén en el periodo, la hayas vendido bien o no.

    Si tienes más de un local, esa fórmula se te queda corta

    Es la versión simplificada, y para un local suelto funciona. Pero en cuanto mueves género entre locales, deja de cuadrar: un traspaso de Chamberí a Malasaña sale del almacén de uno y entra en el de otro, y la fórmula de arriba lo cuenta como consumo del primero. El resultado es un local que parece derrochar y otro que parece un prodigio de eficiencia, sin que ninguno de los dos haya hecho nada distinto.

    Para un grupo, el consumo se calcula así:

    Consumo = inventario inicial + compras netas + traspasos recibidos − traspasos enviados − inventario final

    Y con "compras netas" se quiere decir descontando devoluciones y abonos de proveedor. Si además tienes cocina central, lo que sale de ella hacia los locales es exactamente un traspaso y hay que tratarlo como tal.

    Es la diferencia entre un número que sirve para comparar locales y uno que solo sirve para discutir.

    La diferencia entre teórico y real no es solo merma

    Casi siempre el real sale mayor que el teórico. A esa diferencia conviene llamarla desviación de consumo, y no "merma" a secas, porque dentro caben cosas de naturaleza muy distinta:

    • Merma técnica: lo que se pierde limpiando, cortando o cocinando. Es inevitable y debería estar ya en el escandallo.
    • Desperdicio: el filete que se quemó, el producto caducado, el error de comanda que se tira.
    • Sobreporcionado: las raciones que se sirven con la mano demasiado generosa.
    • Diferencias de inventario y traspasos sin registrar.
    • Pérdidas o sustracciones.

    Importa distinguirlas porque cada una se arregla de una manera distinta: la merma técnica se corrige recalculando el escandallo, el sobreporcionado con báscula y formación, las diferencias de inventario con procedimiento, y lo último no se arregla con ninguna de las tres. Meterlo todo en la casilla "merma" es justo lo que impide saber por dónde empezar.

    Si tu food cost teórico es 30 % y el real es 37 %, tienes siete puntos de desviación. En un local que factura, pongamos, 40.000 € al mes de comida, siete puntos son 2.800 € al mes de desviación valorada. No des por hecho que son 2.800 € de comida a la basura: es el importe que tienes que ir a explicar, y el primer paso es repartirlo entre las causas de arriba. Por eso el escandallo solo no basta: te dice lo que debería pasar, no lo que pasa.

    Tres errores comunes al calcular el food cost

    1. No medir la desviación. Es el error de cabecera. Calculas el food cost teórico con el escandallo, te sale bonito, y das por hecho que ese es tu coste. No lo es. Si no calculas también el real con inventario y compras, no estás midiendo tu food cost: estás midiendo tu lista de la compra ideal. La desviación no es un fallo puntual, es un coste estructural que hay que medir mes a mes.

    2. Tratar mal el IVA. Dividir el coste de los ingredientes (que pagas con un IVA) entre el precio de venta con IVA incluido (otro IVA distinto) mezcla peras con manzanas y te da un food cost falseado. La regla es sencilla: trabaja con cifras sin IVA, tanto en el coste como en el precio de venta. El IVA que cobras al cliente lo recaudas para Hacienda, no es tu ingreso; y el que pagas al proveedor, cuando es deducible, te lo descuentas y tampoco es tu coste. Un matiz que conviene tener presente: no todas las cuotas soportadas son deducibles, y las que no lo son sí forman parte del coste.

    3. No actualizar los escandallos. Calculas el escandallo de un plato en enero, el proveedor te sube el aceite y el solomillo un 15 % en marzo, y tú sigues vendiendo con el food cost de enero. El escandallo de hace seis meses es ficción. Los precios de proveedor se mueven, y un escandallo desactualizado es de los errores más caros porque pierdes margen en cada plato sin enterarte. Toca revisar los costes con cierta frecuencia, sobre todo en los ingredientes que más pesan en tu carta.

    Cómo automatizarlo sin vivir en Excel

    Hacer esto a mano se puede. Montas una hoja de cálculo con los escandallos, otra con las compras, cuadras inventarios a fin de mes y, con disciplina, sacas tus dos food cost. El problema no es montarlo una vez: es mantenerlo. En cuanto cambian los precios de proveedor, entra producto nuevo en la carta o tienes más de un local, la hoja se queda atrás y vuelves a navegar a ciegas. Y el food cost que no se mide cada mes, simplemente no se controla.

    La alternativa es dejar de copiar y pegar. Centrik reúne tus compras y tus ventas por local y por periodo y te las pone a la vista en un único panel, para que tengas en un solo sitio los números con los que se calcula tu food cost, en vez de reconstruirlos en Excel cada mes. Tú importas o subes tus datos; el Copiloto te ayuda a leerlos y cita de dónde sale cada cifra. No es magia ni adivina nada: trabaja sobre tus propios números, los que ya tienes.

    Si quieres ver cómo se calcula tu food cost real por local sin montar nada, puedes pedir una demo. Y si todavía estás afinando conceptos, repasa primero qué es el food cost y en qué rango se mueve un food cost ideal.

    Preguntas frecuentes

    ¿Cuál es la fórmula del food cost?

    Food cost % = (coste de materia prima del plato / precio de venta sin IVA) × 100. Se puede aplicar a un plato concreto (para revisar el escandallo) o de forma global al local (total de materia prima consumida entre ventas totales del periodo).

    ¿Por qué mi food cost teórico no coincide con el real?

    Por la desviación de consumo, que agrupa varias causas distintas: merma técnica de limpieza y cocción, desperdicio, raciones servidas de más, diferencias de inventario, traspasos sin registrar y pérdidas. El teórico sale de la receta (papel); el real sale de comparar inventario inicial + compras − inventario final contra las ventas del periodo (caja). Separar las causas es lo que permite corregirlas, porque cada una se arregla de forma distinta.

    ¿Cómo se calcula el food cost si tengo varios locales?

    Igual, pero contando los traspasos. Si mueves género de un local a otro y no lo registras, la fórmula simple lo cuenta como consumo del que lo envía y deja limpio al que lo recibe. La versión para grupos es: inventario inicial + compras netas + traspasos recibidos − traspasos enviados − inventario final. Lo que sale de una cocina central hacia los locales también es un traspaso.

    ¿Hay que usar el precio con IVA o sin IVA en la fórmula?

    Siempre sin IVA, tanto en el coste de los ingredientes como en el precio de venta. Mezclar una cifra con IVA y otra sin IVA es el error más común al calcular el food cost, y falsea el resultado.

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